Historia
La Balsa Muisca, una de las obras del museo, en la que se
representa la ceremonia de la Leyenda de El Dorado.
En 1940, el Banco adquirió una pieza de belleza
extraordinaria, un recipiente de cal o Poporo Quimbaya, con ella se dio inicio
a la colección, que cuenta con alrededor de 1.479 objetos entre orfebrería,
textiles, piedra y cerámica de los sitios arqueológics más variados de
Colombia.
En 1940, se hizo la primera exposición en la sala de juntas
del Banco; en 1947, se le asignó un salón para que pudiera ser vista por
invitados especiales y, definitivamente, en el año 1959, el Museo abrió sus
puertas para el público en general. La actual sede, un edificio propio para el
Museo del Oro en Bogotá, inaugurado en 1968, estuvo a cargo del arquitecto
colombiano Germán Samper Gnecco, es la quinta sede que acoge la colección de
metalurgia prehispánica iniciada a finales de los años 30 por el Banco de la
República. Este edificio obtuvo el Premio Nacional de Arquitectura en 1970.
Destaca por su fachada con enchape en mármol mate, de arquitectura moderna, que
representa una blanca caja que flota sobre un primer piso de vidrio y preserva
el patrimonio de los colombianos.
Tras una década de trabajos, iniciados en 1998 y una
inversión de 20 millones de dólares, el museo fue ampliado y renovado en
octubre de 2008. El nuevo edificio también estuvo a cargo de Samper Gnecco, del
cual destaca su participación en obras próximas al museo, como el Edificio
Avianca y la Biblioteca Luis Ángel Arango, también administrada por el Banco de
la República. Se construyó un edificio con nuevas salas y una torre de oficinas
y se lo integró al de 1968, optimizando las áreas de circulación y los
equipamentos, y cambiando la exposición bajo un nuevo guion elaborado por el
equipo de arqueólogos del Museo. Los planteamientos iniciales de su museografía
fueron confiados al arquitecto chileno Roberto Benavente (HB Design), autor de
la museografía de la Grande Galerie del Museo de Historia Natural de París, del
Museo Nacional de Prehistoria de Francia en Les Eyzies de Tayac, entre otros, y
desarrollados y producidos por el equipo museográfico interno.
La Balsa Muisca, una de las obras del museo, en la que se
representa la ceremonia de la Leyenda de El Dorado.
Con la remodelación, la estructura del museo organiza la
exposición permanente en cinco salas con objetos arqueológicos y una sala de
exploración que motiva la interacción del visitante. Agrega, además, tres
sótanos para auditorio y exposiciones temporales, un café, un café-restaurante
y un almacén de souvenirs.poro Quimbaya, con ella se dio inicio a la colección,
que cuenta con alrededor de 1.479 objetos entre orfebrería, textiles, piedra y
cerámica de los sitios arqueológicos más variados de Colombia.
En 1940, se hizo la primera exposición en la sala de juntas
del Banco; en 1947, se le asignó un salón para que pudiera ser vista por
invitados especiales y, definitivamente, en el año 1959, el Museo abrió sus
puertas para el público en general. La actual sede, un edificio propio para el
Museo del Oro en Bogotá, inaugurado en 1968, estuvo a cargo del arquitecto
colombiano Germán Samper Gnecco, es la quinta sede que acoge la colección de
metalurgia prehispánica iniciada a finales de los años 30 por el Banco de la
República. Este edificio obtuvo el Premio Nacional de Arquitectura en 1970.
Destaca por su fachada con enchape en mármol mate, de arquitectura moderna, que
representa una blanca caja que flota sobre un primer piso de vidrio y preserva
el patrimonio de los colombianos.
Tras una década de trabajos, iniciados en 1998 y una
inversión de 20 millones de dólares, el museo fue ampliado y renovado en
octubre de 2008. El nuevo edificio también estuvo a cargo de Samper Gnecco, del
cual destaca su participación en obras próximas al museo, como el Edificio
Avianca y la Biblioteca Luis Ángel Arango, también administrada por el Banco de
la República. Se construyó un edificio con nuevas salas y una torre de oficinas
y se lo integró al de 1968, optimizando las áreas de circulación y los
equipamentos, y cambiando la exposición bajo un nuevo guion elaborado por el
equipo de arqueólogos del Museo. Los planteamientos iniciales de su museografía
fueron confiados al arquitecto chileno Roberto Benavente (HB Design), autor de la
museografía de la Grande Galerie del Museo de Historia Natural de París, del
Museo Nacional de Prehistoria de Francia en Les Eyzies de Tayac, entre otros, y
desarrollados y producidos por el equipo museográfico interno.
Con la remodelación, la estructura del museo organiza la
exposición permanente en cinco salas con objetos arqueológicos y una sala de
exploración que motiva la interacción del visitante. Agrega, además, tres
sótanos para auditorio y exposiciones temporales, un café, un café-restaurante
y un almacén de souvenirs.
Cibergrafia:
http://es.wikipedia.org/wiki/Museo_del_Oro
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